Pluma creativa

Crónica de Sri Lanka: Vivimarie Vanderpoorten

Pluma Golfemia

Sri Lanka me recibió con un calor húmedo y un olor penetrante a curry, con sonrisas gigantes y gotas de sudor encima del labio superior secadas con pañuelos. Con miradas curiosas y susurros en una lengua desconocida y graciosa, como mil grititos de mudos.

Al salir del aeropuerto y enfrentarme al gran laberinto del caos que es Colombo, no pude quitarme una idea de encima: ir a una librería.

Muchos tenemos fijaciones, las mías son los libros. Es tan agresiva mi adicción que si me dan a elegir entre un porro y un libro, elijo al libro. Tengo una manía bastante reciente y particular: de cada país que visito debo llevarme un libro de algún poeta nativo. De Sri Lanka solo conocía a Ondaatje y su Cinnamon peeler’s wife; así que llegué con toda la intención de llevarme su libro de alguna tienda srilanquesa.

Luego de dos días, cuando el Jetlag ya se había dejado engañar, decidí ir en busca de una tienda de libros. Es mejor guardarse la descripción del trayecto para otra ocasión, la verdad es que fue mágicamente caótico; mucho más caótico que mágico, pero ¡vamos! Sería parte de la historia detrás del libro. Luego de tomar un tren hacinado de sudores y de gente, un autobús cuyo exceso de velocidad le ganó al exceso y un tuk tuk que no paraba de tocar su bocina, llegué al pequeño centro comercial llamado Odel, cerca de Colombo Fort. Dentro de un laberinto de idas y venidas, subidas y bajadas me encuentro con una tienda de libros bastante pequeña pero con una sección completamente dedicada a autores srilanqueses y en inglés. Mi sistema neurotransmisor enseguida sintió el estímulo y mi orgasmo cerebral fue evidente, porque sí, los orgasmos ocurren en el cerebro, en ningún otro lugar.
Ese día no encontré a ningún poeta  pero me llevé una maravillosa historia en prosa.

Volví unos días más tarde, esta vez con un amigo tan adicto como yo, le dije que iríamos a la librería a ver qué encontrábamos. El espacio ya conocido se me hizo aún más pequeño, caminé en dirección exacta hacia el stock de libros de autores nacionales, no toqué nada, salvo un libro cuya portada no podía ver pero que por alguna razón estaba allí para ser alcanzado y abierto por mí. Como siempre toqué las páginas y las olí, le di la vuelta al libro y abrí la primera página,  sorprendentemente era poesía y no cualquier poesía; era de las poesías que me obsesionan, las oscuras y tristes llenas de pena. El primer verso que leí fue: ‘why is it that only Grief has a voice?’ (‘¿cómo es que solo la pena tiene voz?) Y entonces no necesité nada más, corrí a donde estaba mi amigo mirando otros libros y le mostré. Él, felizmente perturbado como yo, se emocionó también y decidió regalarme el libro. Entonces Colombo se llenó de poemas tristes ese día, de una guerra y nostalgias inacabadas y aquí les dejo dos poemas que en común acuerdo se encuentran entre los mejores.

Esta poeta de Sri Lanka se llama Vivimarie vanderPoorten, es de descendencia belga, nacida en la ciudad de Kandy y ganadora del premio Gratia en 2007. El contexto del libro es la guerra civil que azotó a Sri Lanka por más de treinta años y que apenas ha terminado hace cuatro años, el Tsunami, y el descubrir cómo a pesar de haber sufrido muchas veces antes, nada te prepara para sentir al dolor una vez más.  Evidentemente no son poemas felices y por eso son maravillosos. El poemario se llama Nothing Prepares You (Nada te prepara).

Questions without answers
“why do you only ever write sad poems…?”

 Why is it that only

Grief has a voice?
Is gladness mute
from years of neglect?
Why is only Pain my
Muse and Pleasure just a
jealous lover
tight-lipped and
scornful?
Has sorrow nothing to lose
Does it therefore sing?
Joy, fearful of envy,
remains silent.
While sadness speaks
does happiness hushed
refuse to tempt fate,
hold close to its bosom
clench tightly
the few treasures collected from the
debris
like a child who
on the beach has found
a few bits of
coloured glass.

Preguntas sin respuestas

“¿Por qué solo escribes poemas tristes?…”

 ¿Por qué es que solo

la pena tiene voz?
¿Está la felicidad muda
por tantos años de negligencia?
¿Por qué es solo el dolor
mi musa y el placer solo un
amante celoso
reservado y
desdeñoso?
¿No tiene la tristeza nada que perder
y es por eso que canta?
La alegría, temerosa de la envidia,
permanece en silencio.
Mientras la tristeza habla
la felicidad acallada
se rehúsa a tentar al destino,
manteniendo cerca de su pecho
apretando firmemente
los pequeños tesoros recolectados de
los escombros
como un niño que
en la playa ha encontrado
unos pocos pedazos
de vidrios de colores.

Traducido por Carlota Roby

 

For DS

When I’m gone
you will find someone
younger
smarter
more beautiful
more reasonable
more practical
less obsessive
less complicated
less emotional
twice as intelligent
not half as neurotic
or paranoid
as me.
(I’m sure you will)

But maybe
-just maybe-
she’ll not write
poetry
for you.
(I hope she will)

 

Para DS

Cuando me vaya
encontrarás a alguien
más joven
más lista
más hermosa
más razonable
más práctica
menos obsesiva
menos complicada
menos emocional
el doble de inteligente
ni la mitad de neurótica
o paranoica
que yo.
(Estoy segura que lo harás)

Pero tal vez
– solo tal vez-
ella no te escribirá poesía
(espero que sí lo haga)

Traducido por Carlota Roby

Por Isabel Carlota Roby

@Golfemia

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