Curiosidades

Frances, no te preocupes por las muñecas

Cartas a mi hija

“Comprendí que solo había una manera

 de sobrevivir a su tragedia,

y era ignorarla”

Frances Scott Fitzgerald.

Expresar el desencanto de una generación que arrastró su lasitud entre el jazz y la ginebra fue la principal preocupación de Scott Fitzgerald. El 26 de octubre de 1921 la intranquilidad del novelista se tornó hacía su pequeña Frances, quien nacía en el seno de una relación autodestructiva y tormentosa.

Un año después de que un hospital psiquiátrico se convirtiera en la casa de Zelda,  regalándole su creatividad a la esquizofrenia, y durmiendo día y noche bajo el poder de un antidepresivo, Scott escribió la primera carta de muchas a su sucesora, las cuales terminaron siendo publicadas tiempo después, en una compilación titulada “Cartas a mi hija”.

Frances Scott Fitzgerald, periodista y escritora que falleció en 1986, harta de escuchar distintas historias sobre su padre, decidió difundir en 1965 las cartas que escondía en el cajón inferior derecho de su habitación. Su relación con él fue distante, o más bien fría, era la única forma de mantenerse a salvo de los tormentos de su progenitor.

El escritor Malcolm Cowley dijo en una entrevista a The New York Times que cuando Fitzgerald escribe a su hija en Vassar lo hace en el fondo a sí mismo en Princeton, “antes de que todo se echara fatalmente a perder y se derrumbara definitivamente”,  reflejando el estado de ansiedad que vivió en su juventud escribe a una Frances de 11 años “¿Le pedirás a la señora Tyson que te deje echar un vistazo a un soneto de Shakespeare donde se lee el verso ‘El lirio que se pudre huele peor que la maleza?”.

La primera vez que F.Scott escribió para su “Scottie”, fue en 1933, mientras ella estaba de campamento. La carta fue escrita siete años antes de que él muriera de alcoholismo y enlista algunos consejos sobre las cosas por las que debe preocuparse y las que no. Uno de los escritores más grandes y malogrados de la historia de la literatura advierte a su hija sobre lo que realmente importa en la vida.

La Paix, Rodgers’ Forge

Towson, Maryland

8 agosto, 1933

Querida:

Me siento muy orgulloso de que cumplas con tus obligaciones. ¿Me puedes dar un poco más de detalles acerca de tus lecturas en francés? Me da gusto que te encuentres feliz, pero nunca he creído mucho en la felicidad. Nunca creí tampoco en la miseria. Esas son cosas que ves en el escenario o en la pantalla o en las páginas impresas, no suceden realmente en la vida.

En lo único que creo en la vida es en las recompensas por la virtud (de acuerdo con tus talentos) y los castigos por no cumplir con tu deber, que son doblemente costosos. Si hay tal volumen en la librería del campamento, pregunta a la Sra. Tyson que te deje buscar un soneto de Shakespeare que contiene las líneas: “Lillies that fester smell far worse than weeds”. [Los lirios que se pudren huelen mucho peor que las yerbas]

Pienso en ti, y siempre con cariño, pero voy a tomar al gato blanco y le voy a dar nalgadas fuertes, seis veces por cada vez que seas impertinente. ¿Reaccionas a eso?…

Tontamente, concluyo. Cosas de qué preocuparte:

Preocúpate por el valor

Preocúpate por la limpieza

Preocúpate por la eficiencia

Preocúpate por la equitación

Preocúpate por…

Cosas para no preocuparse:

No te preocupes por la opinión popular

No te preocupes por las muñecas

No te preocupes por el pasado

No te preocupes por el futuro

No te preocupes por crecer

No te preocupes porque alguien te aventaje

No te preocupes por el triunfo

No te preocupes por el fracaso a menos que sea tu propia culpa

No te preocupes por los mosquitos

No te preocupes por las moscas

No te preocupes por los insectos en general

No te preocupes por los padres

No te preocupes por los niños

No te preocupes por las decepciones

No te preocupes por los placeres

No te preocupes por las satisfacciones

Cosas qué pensar

¿Qué estoy buscando realmente?

¿Qué tan buena soy en comparación con mis contemporáneos en cuanto a…?

(a) erudición,

(b) ¿realmente entiendo a las personas y soy capaz de llevarme bien con ellas?

(c) ¿estoy tratando de hacer de mi cuerpo un instrumento útil o lo estoy desperdiciando?

Con el amor más cariñoso

Papá

Para leer la carta original: http://bit.ly/GBJzEo

Por Eu Medina

@Eumedina

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s