Curiosidades

Si a los dos años ya está loca, a los diez se rebanará el cuello. Por Aleida Belem Salazar

Untitled 1 - copia 3c0694af971e8f5dae122f15e9ed76fb

El título proviene de un verso del poema “Lesbos” de Sylvia Plath que contienen Ariel, libro de poemas póstumo. También nos remite a la trágica y atormentada vida de Alejandra Pizarnik. Poetas consumidas por su propia oscuridad.

¿La palabra de un caracol en la haz de una hoja?

No es mía, no la aceptes.  [1]

¿Quién no fue capaz de sostener tus muros, Sylvia? ¿Quién no fue capaz de tocar tus obsesiones, Alejandra?

Pronto, pronto, la carne

que devoró la tétrica caverna

en mí estará a sus anchas

y seré una mujer que sonríe. [2]

Alejandra Pizarnik nació en Buenos Aires en 1936. Influenciada por los simbolismos franceses, el romanticismo y el surrealismo; los principales temas sobre los que se basaba su escritura eran la soledad, la infancia, el dolor y la muerte. Creía que debía escribir una novela y que habría de aprender una nueva gramática para llegar a ese fin que rondaba por su cabeza.

Ahora

es la carne

la hoja

la piedra

perdidos en la fuente del tormento. [3]

Sylvia Plath se suicidó en Londres el 11 de febrero de 1963. Se cree que padecía un trastorno bipolar por la que en su corta vida intentó suicidarse en varias ocasiones. Hasta que después de su definitiva separación con el poeta Ted Hughes, decidió meter la cabeza al horno y asfixiarse con gas.

La yema, desprendida,

se ha quedado colgando, como de una bisagra

de piel,

una visera,

lívida.

Luego esta pulpa roja. [4]

 

Pero hay algo que rompe la piel,

Una ciega furia

Que corre por mis venas. [5]

Pizarnik fue hija de inmigrantes judíos. Su infancia fue difícil, tenía un marcado acento europeo a pesar de hablar español y tartamudeaba. Debido a su aspecto físico y su baja autoestima comenzó a ingerir anfetaminas que luego le provocaron una severa adicción. Padecía un trastorno límite de la personalidad.

Ahora me rompo en pedazos que vuelan como garrotes.

Un viento de tamaña violencia

no tolera mirones: tengo que gritar. [6]

Tal vez un último grito mudo te hubiera salvado. Te hubieras arrancado la piel frente a la angustia para no estar tan sola. Para que el mundo te adoptara y no fueras una huérfana de la certeza. Es que la certeza duele. Es que la certeza es líquida y te recorre el cuerpo.

Mis pupilas redondas disco rayado

Mis pupilas graves sin quiebro absoluto

Mis pupilas rectas sin gesto innato

Mis pupilas  oscuras piedras caídas. [7]

Plath nació en Boston el 27 de octubre de 1932. Publicó su primer poema a los 8 años. Fue poeta y autora de obras en prosa. Se le consideró una de las principales escritoras que sembraron el género de poesía confesional. Se dice que la muerte de su padre fue la principal causa de su desequilibrio emocional.

Tuvieron que llamarme una y otra vez,

Que arrancarme uno a uno los gusanos, como perlas pringosas. [8]

Toda yo bajo las reminiscencias de

tus ojos.

Quiero destruir la picazón de tus

pestañas.

Quiero rehuir la inquietud de tus

labios. [9]

Espacio. Gran espera.

Nadie viene. Esta sombra. [10]

Alejandra Pizarnik, internada en un hospital psiquiátrico de Buenos Aires a consecuencia de su cuadro depresivo y dos intentos de suicidio, había salido con permiso un fin de semana y decidió suicidarse el 25 de septiembre de 1972 ingiriendo 50 pastillas de Seconal (medicamento que se usa para tratar la angustia y la ansiedad.)

En esto consiste ser completo. Es horrible. [11]

Mañana

me vestirán con cenizas al alba

me llenarán la boca de flores. [12]

A esto le llamas vida, ¿cierto? Le llamabas vida a la tortura de la lengua, a la obsesión de la lengua, a la castración de la lengua. Le llamabas vida a nombrar cada uno de tus fantasmas por un nombre distinto. Le llamabas vida a clasificarlos y por eso escribías poemas. Tus fantasmas eran tus poemas.

Pájaros grises me obsesionan el corazón.

Ceniza bucal, ceniza de ojo.

Se establecen. Sobre el alto

precipicio. [13]

La edición de la poesía y los diarios de Plath estuvieron a cargo de su esposo Ted Hughes quien publicó sólo lo menos controversial y destruyó el resto de los escritos. El suicidio de su esposa siempre lo persiguió y en 1998 rompió el silencio publicando Cartas de cumpleaños como homenaje a Sylvia.

No es la soledad con alas,

es el silencio de la prisionera,

es la mudez de pájaros y viento,

es el mundo enojado con mi risa

o los guardianes del infierno

rompiendo mis cartas. [14]

Y yo

soy la flecha,

el rocío que vuela

suicida, unido al impulso

que conduce al ojo

rojo: al caldero de la mañana. [15]

Yo no sé de pájaros,

no conozco la historia del fuego.

Pero creo que mi soledad debería tener alas. [16]

Ahora que me he perdido a mí misma, estoy harta de equipajes.[17]

Esta lila se deshoja.

Desde sí misma cae

y oculta su antigua sombra.

He de morir de cosas así. [18]

Entonces dices que deseas todo lo que te destruye al final. Porque el final siempre es más seguro. Porque el final siempre te acogerá sin preguntarte lo anterior, sin preguntarte por el futuro. Porque el final siempre es la casa más segura para anclar tu vientre, para quedarte en la campana de cristal.

Morir

es un arte, como todo.

Yo lo hago excepcionalmente bien.

Tan bien, que parece un infierno.

Tan bien, que parece de veras.

Supongo que cabría hablar de vocación.[19]

No el poema de tu ausencia,

sólo un dibujo, una grieta en un muro,

algo en el viento, un sabor amargo. [20]

Aleida Belem Salazar  (Torreón, Coahuila, México, 1989). Escritora y correctora. Ha publicado en diversas revistas electrónicas e impresas de México y otros países. Autora de poesía: Al viento lo que es del pájaro (2013) y de relatos biográficos: Ramón Shade, Tercera llamada (Dirección Municipal de Cultura, Colección Trayectorias, 2013). Algunos de sus textos fueron incluidos en: Antología compartida (2011). Es becaria de PECDA 2013-14 en la categoría de Jóvenes Creadores en la disciplina de Poesía. Correctora en Amanuense Editorial e integrante del equipo del fanzín literario Palabracadabra y miembro del equipo editorial en La Tolvanera Ediciones. Mantiene un blog personal: http://cuandolosdias.blogspot.mx.

Twitter: @aleida_belem.


[1] Plath, Sylvia, “Los mensajeros”, Ariel, p. 25.

[2] Plath, Sylvia, “Señora Lázaro”, Ariel, p. 33.

[3] Pizarnik, Alejandra, “Salvación”, Poesía completa, p.49.

[4] Plath, Sylvia, “Corte”, Ariel, p.45

[5] Pizarnik, Alejandra, “Noche”, Poesía completa, p.57.

[6] Plath, Sylvia, “Olmo”, Ariel, p. 49.

[7] Pizarnik, Alejandra, “Vagar en lo opaco”, Poesía completa, p.18.

[8] Plath, Sylvia, “Señora Lázaro”, Ariel, p. 35.

[9] Pizarnik, Alejandra, “Lejanía”, Poesía completa, p.43.

[10] Pizarnik, Alejandra, “En un lugar para hundirse”, Poesía completa, p.184.

[11] Plath, Sylvia, “Berck-Plage, (IV)”, Ariel, p.63.

[12] Pizarnik, Alejandra, “Sombra de los días a venir”, Poesía completa, p. 202.

[13] Plath, Sylvia, “La canción de María”, Ariel, p.105.

[14] Pizarnik, Alejandra, “Peregrinaje”, Poesía completa, p. 90.

[15] Plath, Sylvia, “Ariel”, Ariel, pp.71-73.

[16]Pizarnik, Alejandra, “La carencia”, Poesía completa, p. 91.

[17] Plath, Sylvia, “Tulipanes”, Ariel, p.39.

[18] Pizarnik, Alejandra, “Vértigos o contemplación de algo que termina”, Poesía completa, p. 214.

[19] Plath, Sylvia, “Señora Lázaro”, Ariel, p.35.

[20] Pizarnik, Alejandra, “Nombrarte”, Poesía completa, p.169.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s