Edición Aniversario

[Edición aniversaria] Tran[ces], por César Segovia

pol

 

Ilustración de Edward Gorey

 

Antaño, si mal no recuerdo…

 

Seguramente recuerdo mal, como siempre.

Seguramente no hay verdad en estos años de desmemoria.

 

La verdad es acaso un intento de lucidez en la desmemoria.

 

La verdad es apenas una matriz de opinión que busca el exilio.

 

No puede haber certeza en esta desmemoria.

 

Antaño fue hace mucho tiempo,

y las palabras, como todo, se han devaluado.

Las palabras y la memoria.

 

También el silencio.

 

El silencio ahora vale menos, por que hay demasiado.

El silencio se nos volvió moneda corriente, sin regulaciones ni cambios paralelos.

 

Comemos silencio, nos vestimos de silencio, nos alumbramos con silencio.

 

Ahora el silencio es nuestra divisa.

 

 

 

 

 

 

I

Caracas, 0

 

Caracas no tiene aeropuerto.

 

Apenas le quedan suspiros para despedirse.

[Le sobran los lugares comunes, eso sí]

 

Apenas guarda el aliento para encomendar a sus viajeros,

para ensalmarlos en su tránsito detrás de la montaña.

 

¡Si no estuviera la jodida montaña podría verlos desde aquí!

 

Piedra sobre piedra sobre cáscaras de piedra sobre piedra.

 

Estorbando.

 

Apenas guarda algún santo para desviar las balas perdidas,

[unas cuantas, al menos]

para mirar correr al afortunado detrás de la montaña, después del mar, al cielo.

¡Ni siquiera puede mirar a los aviones despegar!

 

Caracas está tan lejos de saberse porque le sobran los lutos, las tristezas, las excusas.

 

Caracas se volvió su propio duelo.

 

 

 

 

 

 

II

Maiquetía, 10.59793,-67.000822

 

En la playa está nuestro aeropuerto. Detrás de la montaña que no nos deja ver.

Después de la incertidumbre de un tiempo que nunca sabemos calcular.

«Tres horas antes… cuatro horas antes… Mejor irse temprano, no vaya a ser…».

 

La playa nos hace Caribe y nos deja en el medio del trópico, en la indiferencia de un tiempo

caprichoso por no saberse, por no importarse.

 

[El Caribe nos marca con su calor histérico, con su color histórico, a pesar del frío. A pesar del

tiempo indiferente que se desabriga de su capricho y deslumbra y golpea cada rostro que traspasa

las puertas de ese aeropuerto, alternando sus intentos glaciares adentro con sus derivas

bochornosas afuera].

 

La playa es esa brecha que nos destapa el caribe y nos deja en la deriva insomne de los

aeropuertos.

 

En la última posibilidad contra las balas perdidas.

 

 

 

 

 

III

19.020577,-52.383671

 

El medio de la nada nunca es tan preciso.

 

Aquí.

 

Siempre.

Después.

 

El medio de la nada nos enseña a esperar.

 

 

Foto-CesarSegovia (1)

 

César Segovia

@cesarsegovia

Nació en Caracas en 1977. Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela (UCV), se ha desempeñado como asistente de investigación literaria, redactor de contenidos, corrector de estilo y editor para diversas instituciones culturales y empresas editoriales. Ha publicado Eso Lo sé [poemas palindrómicos]. Caracas: Cooperativa Editorial Lugar Común, 2012, Caracas Siempre Nueva, Breve Antología de Crónicas de Caracas. Caracas: Magenta Ediciones, 2006, y Premios Nacionales de Cultura. Literatura: Salvador Garmendia. Caracas: El Perro y la Rana, 2006. También publicó una selección de textos poéticos en la revista Babel, No. 56, 2010.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s